Hoy tenemos una directriz inmediata, nos vamos directo a la práctica. Como bien sabes, el asunto conmigo siempre es la práctica, porque sin prácticas no hay conocimiento alguna que vaya causar diferencia alguna en tu vida, por ende, esta vez, en vez de esperar hasta el final del vídeo para darte la práctica, vamos a comenzar por la práctica y es la siguiente.

Vaso vacío

Olvídate de toda tu sapiencia, de todo lo que sabes y comienza a observar, fíjate que dije observar, no dije a juzgar, evaluar, criticar, no, dije observar tus prácticas. Porque son tus prácticas lo que está generando la calidad de toda tu experiencia, de todas tus relaciones, empezando por tu relación contigo misma.

Así que vamos a comenzar a notar, desde que te levantas por la mañana, ¿cómo tú te levantas por la mañana, qué tú haces al levantarte?, te levantas como loca, apagando fuegos, o te das el break de levantarte un poquito más tempranito, tomarte un cafecito, respirar profundo, conectar con lo que sea, la divinidad de tu propio entendimiento, setearte para tener un buen día, o te levantas bla bla bla, ¿cómo es tu mañana? Cómo te desplazas por el mundo, como te mueves en tu espacio de trabajo, cómo le hablas a la gente que tú amas.

Esas son tus prácticas, cómo te relacionas con tu cuerpo, ¿qué cosas tú haces? te cuidas, te alimentas y te ocupas de hacer cosas que te mantienen  tu cuerpo sintiéndose chévere o agarras lo que sea, como sea y cuando sea. ¿Cómo llegas al final de tu día, qué haces antes de acostarte? Esas son algunas de tus prácticas.

Cuando hablamos de cómo le hablas a tu gente, cómo te hablas a ti, cuál es tu diálogo interno, qué tú te dices todo el día.

Manos a la obra

Acuérdate que todo esto pasa tan rápido y nos identificamos tanto con nuestros pensamientos y nuestras acciones que es muy difícil darnos cuenta, por eso es que este es un ejercicio sumamente valioso. Porque está probado que en el instante que tú comienzas a darte cuenta de algo, a reconocer algo, es el instante en el que se abre la posibilidad de algo diferente. No quiere decir que ya se transformó porque tú lo notaste, tú puedes notar algo y después nunca hacer nada al respecto y no va a pasar nada. Pero en el instante en que lo notas, ahí se abre la posibilidad de algo diferente.

Ese es el reto, esa es la práctica y esa es la invitación, que comiences a observar tus prácticas en todos los frentes, en todos los aspectos de tu vida y las notes y las anotes. Todo lo que te das cuenta que estás haciendo, esa es tu práctica, anótalo sin juicio, por ahora, por lo menos sin juicio.

Las vas a anotar y pregúntate ¿qué prácticas tendría yo que incorporar en mi vida si quisiera transformar alguna de las áreas de mi vida? ¿Qué práctica, por ejemplo, tendría que incorporar a mi vida si quisiera transformar mis niveles de energía o mi condición física o mi peso? ¿Qué prácticas tendría que incorporar si quisiera transformar mi relación con mi mañana o mi relación con mis hijos o con mi pareja o con mi mamá? ¿Qué prácticas tendría yo que comenzar a incorporar? Observa, nota y anota.

 

Y como siempre, esto se trata todo de ti, comenta, deja tus comentarios, tus inquietudes, tus preguntas. Y si encontraste valor en este vídeo, a mí me encantaría que lo compartas por lo menos con una mujer importante en tu vida. Y echa para acá a ivetterodriguez.com y tus visitas a tu inbox van a ser mucho más valiosas y divertidas. Mientras tanto, ámate, celébrate y date permiso ya.

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