Hoy quiero compartir contigo una herramienta que, te voy a contar algo, cuando esta herramienta llegó a mí, yo estudiaba con una de mis maestras favoritas de todos los tiempos, la extraordinaria maestra Peck, yo le tengo inmenso respeto a esta mujer, pero cuando llegó esta herramienta a mí a través de ella, yo genuinamente pensé “a esta mujer se le fue el tren, ahora sí que se le fue”.

Pasitos de tortuga

Pues hoy, estoy aquí para decirte que gracias a esta herramienta, uno de mis sueños más grandes, escribir mi libro, poder llegar al máximo número de mujeres sin tener que estar yo presente, es real. Y ya mismo te lo voy a presentar, pero primero quiero compartir la herramienta. Es la siguiente.

Se llama “Pasitos de tortuga”. ¿Qué es un pasito de tortuga? Yo quiero que tú pienses en un sueño grande que tú tienes, algo que tú quieres lograr que es importante para tu corazón y que es grande y tú no sabes ni por dónde empezar. Eso me pasaba a mí con mi libro. Era este sueño, pero era tan grande que yo no sabía por dónde empezar. Entonces tenía toda esta idea, toda esta película idílica de cómo tenía que ser.

Mi película decía que yo tenía que estar removida, en un lugar recóndito, que yo me iba a levantar todas las mañanas mirando al mar, que estaba fuera de todo el estrés, no iban a haber llamadas, no iba a haber obligaciones domésticas. Yo me removía a un lugar maravilloso, entonces yo me levantaba, corría una hora luego venía y escribía, luego almorzaba, algo light, luego seguía escribiendo, luego por la noche llamaba a mis hijos…

Como te puedes imaginar, no se me estaba dando. Y mientras yo seguía con esta película en mi cabeza no había ni nunca iba a haber un libro. Entonces llega a mí “pasitos de tortuga”. Y un pasito de tortuga es el paso, escúchame bien, más grande que puedes dar todos los días, o sea, cada veinticuatro horas, cuál es el paso más grande que tú puedes dar hacia ese sueño, hacia esa meta sin ningún tipo de estrés, sin  que se registre en tu cuerpo ningún tipo de contracción.

Empezar poco a poco

Así que tú vas a empezar por coger tu meta grande. Por ejemplo, en el caso mío, escribir mi libro. Yo tenía la idea, loca – sabia, las dos voces que compitan dentro de nosotras, la voz descabellada de la limitación, la voz de tu sabiduría; todo eso yo lo tenía claro. Sin embargo, en ese momento me plantee, ¿qué tiene que pasar para que esto suceda? Bueno, tengo que escribirlo. ¿Para escribir el libro completo qué tiene que pasar? Tengo que escribir estos segmentos o capítulos o como se vayan a llamar. En el caso mío son escritos individuales, no son tanto como capítulos, son escritos. Ok, tengo que hacer los cuarenta escritos. ¿De qué se tratan mis escritos? Pues está el cuento de la loca que es una oración solamente, por ejemplo, “no soy suficiente” o “si no tengo pareja estoy incompleta” o “si no lo hago yo no se hace nada”. Estos son ejemplos de los cuentos de la loca. Chévere.

Luego viene el mensaje de la sabia. Luego viene, yo quería que tuviera prácticas y ejercicios, la práctica. Luego yo quería que tuviese una afirmación creada por mí, viene la afirmación. Y finalmente, cerrar con una cita, una cita de alguien célebre. Entonces me pregunté, escribir una unidad completa diaria ¿cómo se siente? Eso se sentía fatal. Me encogía, me contraía totalmente.

Así que fui bajando, bajando, bajando, hasta darme cuenta que el pasito de tortuga primero, para mí, en mi caso,  era, simple y sencillamente,  todos los días escribir uno de los cuentos. El cuento es una oración, es una oración, el cuento de tu loca es una oración. Así que yo comencé, te presento mi canasta mágica, comencé a escribir en una hoja así, amarilla, a lápiz —a mí me encanta escribir a lápiz—, empecé por tu loca número uno, este es el veintisiete, pero bueno empecé por el uno. Uno nació, una simple oración —en este caso, “no tengo tiempo para hacer lo que quiero”, pero bueno, la que fuese en ese momento—, ese era mi pasito de tortuga. Escribir una oración, el cuento, punto.

Todas las respuestas de la sabia, la práctica, la afirmación, todo eso iba a venir después. Yo decidí que mi primer pasito de tortuga era todos los días escribir el cuento, una simple oración, escribirlo en un papel amarillo, en lápiz, y tirarlo en mi canasta.

Los pasitos alcanzaron la meta

Cuando tuve los cuarenta y tantos, entonces, me dediqué ahora a escribir un mensaje de la sabia diario. Y siempre cotejando con mi cuerpo, ¿cómo se siente esto? “Un mensaje, ok, sí. Yo puedo hacer esto, uno diario, sí”. Pero, yo sabía cada vez que me quería poner demasiado ambiciosa, ¿sabes cómo sabía que eso no era? Porque sentía la contracción. Paso a paso, pasito de tortuga a pasito de tortuga, te presento, taran, aquí está.  Este es mi sueño hecho realidad, Cuentos de tu loca, mensajes de tu sabia.  Más adelante te voy a dejar saber todos los detalles, dónde lo puedes comprar, la presentación oficial en Puerto Rico, esto sí separa la fecha, esto sí te lo dejo saber ya. Martes 11 de noviembre, seis de la tarde en el Museo de Arte en Santurse, lo vamos a estar presentando y estás invitada. Todos los detalles te los voy a seguir dando. Si quieres estar al día y no estás todavía registrada en www.ivetterodriguez.com, asegúrate que lo haces para que te enteres de todos los detalles.

Pero el punto ahora mismo es que pasito de tortuga a pasito de tortuga yo fui de notas en un papel amarillo de rayas en una canasta a producto final: mi libro. ¿Cuál es tu sueño, qué añoras tú? ¿Qué sigues posponiendo porque crees que es demasiado complicado o porque te has inventado una narrativa, como hice yo, que es imposible de lograr? Pasito a pasito, mientras tú te mantengas dando un pasito de tortuga cada veinticuatro horas, vas a estar avanzando hacia el anhelo de tu corazón.

Y si encontraste valor en este vídeo, pásalo, muévelo, compártelo con todas las mujeres extraordinarias de tu vida y mantente en sintonía, porque te voy a dar todos los detalles de lo próximo con Cuentos de tu loca, mensajes de tu sabia. Te quiero mucho.

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