¡Deja de quejarte!

El peor de todos los hábitos

Soy Ivette Rodríguez, creadora de Tu vida es ahora y autora del libro Cuentos de tu loca, mensajes de tu sabia. Hoy puede ser que no te caiga muy bien, porque hoy vamos a hablar de uno de los hábitos más nefastos tanto de hombres como mujeres pero en relación específicamente con nosotras las mujeres y es el siguiente: quejarnos.

Quejarnos constantemente es nefasto. Es nefasto para todas nuestras relaciones, tanto en el ámbito profesional como en el ámbito personal. Yo no sé tú, pero yo nunca he escuchado a  nadie decir “Ay, me encanta fulanita, siempre se está quejando”. Yo nunca he escuchado eso.

Por otro lado, en el ámbito laboral, imagínate que tú estuvieses queriendo contratar a alguien o a punto de darle una promoción a alguien en el trabajo, ¿a quién escogerías tú, a la persona que está quejándose todo el tiempo? No me parece. Eso en términos de cómo impactamos nuestras relaciones y nuestro entorno, pero vamos más profundo.

Porque quejarse conlleva dos cosas esenciales, tiempo y energía. Y cuando estás invirtiendo tu tiempo y energía, ése es tiempo y energía que no tienes disponible para lograr aquellas cosas que anhelas, que te vibran, que te están llamando y que todavía no has logrado. Ese es el problema más grave con quejarnos.

 

A dónde nos lleva este mal hábito

Yo me di a la tarea de hacer esta pequeña encuesta. Realmente, hablé con veintitantas mujeres, no llegamos a las veinticinco, creo que fuimos veintidós, veintitrés mujeres. Y yo les hice tres preguntas. La primera pregunta era ¿porqué o para qué te quejas? La segunda pregunta era ¿te acerca eso a las cosas que quieres y no tienes? Y la tercera pregunta era ¿qué logras? Estas fueron las respuestas.

La respuesta  a la primera pregunta porqué o para qué fue siempre la misma, universal, “desahogarme, botar humo”, esa fue bien común, botar humo. No somos dragones y no somos ollas de presión, no necesitamos botar humo, pero esa fue una de las respuestas más comunes.

La número dos, si esto te acercaba a tus sueños o a las cosas que quieres y no tienes, la respuesta fue “no” o “no necesariamente”.

Y la respuesta a la tercera pregunta, qué logras, fueron tres distintas. Una respuesta fue “nada”, la otra fue “desahogarme” y la otra “sentirme mejor”.

Ahora, este es el problema con eso. Que como botamos humo y nos sentimos momentáneamente, escucha la palabra, momentáneamente mejor, eso lo que genera es que nos quedamos en el mismo exacto lugar y no hacemos absolutamente nada en relación a eso de lo cual nos estamos quejando. Ahora, yo aprendí que si vamos a hablar de un problema, pues entonces también hay que hablar de una solución.

 

Acepta el reto

Hay que darte un antídoto. He aquí el antídoto. Y esta es la invitación, esta es la práctica a la que yo te invito —conmigo siempre vamos a ir a la práctica, porque concepto, conocimiento sin práctica no va a generar absolutamente nada en tu vida. He aquí el antídoto o práctica. Cada vez que te vas a quejar vas a preguntarte lo siguiente, qué acerca de esta persona —verdad, si es que vas a quejarte de una persona— o qué acerca de esta situación —si es una situación o evento—, ¿qué está funcionando? Qué funciona de esta persona o qué funciona acerca de esta situación.

Porque lo que sabemos en esta vida es que no importa qué, si tú quieres encontrar lo que está funcionando, lo vas a  encontrar. Y si quieres encontrar de qué quejarte, también lo vas a encontrar. La pregunta es ¿a qué te quieres dedicar tú? ¿En qué quieres dedicar tu tiempo y energía tú? Y finalmente, y ahora es que vamos, este es el gran reto. Yo te reto a que pases la próxima semana sin quejarte de absolutamente nada, y te voy a contar lo que se sabe, si tú aceptas este reto.

Lo que va a suceder es, son una de dos cosas, o vas a tomar algún tipo de acción que no has tomado todavía en torno a algo de lo que te quejas constantemente, o te vas a dar cuenta que no era importante. Esa es la invitación, ese es el reto.

Con eso me despido por ahora y si te gustó este vídeo o tal vez no te encantó tanto, pero lo encontraste valioso, a mí me encantaría que lo compartas con por lo menos una mujer importante en tu vida. Y si quieres más de esto, ven para acá, a ivetterodriguez.com y tus visitas a tu inbox van a ser más valiosas y más divertidas. Mientras tanto amate, celébrate y date permiso ya.

 

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